Arándanos pueden reducir riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

El hábito de consumir arándanos podría contribuir de manera importante en evitar los males modernos: la obesidad y la resistencia a la insulina. Según el National Institutes of Health, de EE.UU. esta fruta podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los resultados mostraron una mejora en la sensibilidad a esta hormona, lo que indica que el consumo habitual de 

Este tipo de evidencia se basa en métodos científicos como el índice HOMA-IR y pruebas de laboratorio especializadas, que refuerzan la hipótesis de que el arándano tiene un efecto positivo sobre la salud metabólica, especialmente en personas con predisposición a desórdenes endocrinos, sin publica el diario El País, de Uruguay.

El arándano se ha ganado un lugar privilegiado entre las frutas más recomendadas por nutricionistas y expertos en salud pública. Más allá de su sabor fresco y levemente ácido, su verdadero valor está en la concentración de antioxidantes y nutrientes que lo convierten en un aliado para el funcionamiento cerebral, el control del azúcar en sangre y la salud cardiovascular.

Este pequeño fruto azul es fuente de vitamina C, vitamina K y manganeso, y contiene antocianinas, un grupo de compuestos bioactivos de la familia de los polifenoles, reconocidos por sus efectos positivos a nivel neurológico y metabólico. Incluir arándanos en la alimentación diaria puede ser una medida sencilla pero eficaz para fortalecer varios aspectos de la salud.

Mejora cognitiva en adultos mayores

Distintos estudios científicos han investigado el impacto del consumo regular de arándanos, particularmente en adultos mayores. Una investigación realizada por la American Chemical Society evaluó a personas con primeras señales de deterioro cognitivo leve y observó mejoras en la memoria de trabajo y en la capacidad de aprender nuevas palabras luego de 12 semanas consumiendo jugo de arándano silvestre.

El estudio también identificó una tendencia a la baja en los niveles de glucosa en sangre y una mejora del estado de ánimo en los participantes. Todo esto sugiere que los compuestos del arándano podrían jugar un rol preventivo frente a enfermedades neurodegenerativas.

Una fruta que vale la pena sumar a la dieta

Aunque los beneficios del arándano están bien respaldados por la ciencia, es importante recordar que ningún alimento por sí solo reemplaza los tratamientos médicos ni las visitas al especialista. Como parte de una alimentación balanceada, el consumo de esta fruta puede complementar una estrategia preventiva en salud, pero no debe interpretarse como una cura.

Por eso, si bien incluir arándanos en el desayuno o como colación es una excelente decisión nutricional, siempre es necesario consultar con profesionales ante cualquier síntoma o patología diagnosticada.

El arándano, entonces, no es solo una fruta de moda: es una opción natural, sabrosa y científicamente respaldada para quienes buscan sumar bienestar desde el plato.

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